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Lluvias en Salitre inundaron calles y aislaron a 400 familias del río Vinces
El fuerte aguacero del 5 de marzo afectó a Junquillal; mototaxis paralizaron su labor mientras el Gobierno Parroquial espera fondos nacionales para asistir a los recintos.
Las calles del centro de la parroquia Junquillal, en Salitre, quedaron sumergidas bajo las aguas del río Vinces tras el torrencial aguacero que cayó sobre la zona el 5 de marzo de 2024. La crecida del cauce no solo dañó la infraestructura vial, sino que dejó a más de 400 familias de 14 recintos aisladas por la fuerza del invierno.
La situación económica de los trabajadores locales se volvió insostenible ante el embate climático. Freddy Castro, un tricimotero de la zona, señaló que las unidades se dañan constantemente al transitar por calles inundadas, lo que ha obligado a más de 20 compañeros a dejar de laborar desde hace dos días hasta que mejoren las condiciones.
Alfredo Vera Barco, presidente del Gobierno Parroquial de Junquillal, confirmó la gravedad del escenario y advirtió que no han podido entregar raciones alimenticias a los sectores más afectados. La causa es un adeudo de dos meses en las asignaciones por parte del Gobierno nacional, lo que impide realizar la ayuda humanitaria mientras el río sigue subiendo, como contamos en GAD Salitre intensifica limpieza vial para prevenir inundaciones ante lluvias.
El impacto se extendió más allá de Salitre hacia Santo Domingo, donde la caída de un puente sobre el río Lelia en el recinto El Morocho dejó a Griselda Romero sin ingresos. La residente reportó la pérdida de 30 gallinas por la corriente y la falta inmediata de asistencia oficial, evidenciando cómo la infraestructura deficiente agrava la vulnerabilidad de las comunidades rurales.