Agricultores de Salitre cierran fincas tras el asesinato de Ernesto Vásquez
El crimen en La Lucrecia motivó a los productores de Victoria del Monte a instalar alambrados y rejas para proteger sus cosechas y hogares.
La madrugada del 11 de septiembre, la muerte violenta de Ernesto Vásquez, un agricultor de 46 años hallado sin vida entre los arrozales con un palo incrustado en el cuello, obligó a los vecinos de Salitre a blindar sus propiedades. Manuel Coello, quien permitía el paso por su terreno, decidió cerrar definitivamente el boquete que servía de atajo instalando cuatro estacas de madera fresca y alambrado de púas para evitar que extraños accedan a su predio.
La inseguridad no se limita a las cercanías del crimen. Zoila Muñoz, residente a un kilómetro de la escena, tuvo que instalar una reja corrediza en el balcón de su casa tras percibir que personas extrañas merodeaban la zona. La tensión aumentó con la llegada de la cosecha y la aparición de perros guardianes muertos, hechos que los productores asocian directamente con intentos de robo.
Enrique Mora, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios La Paz, señaló que la falta de armamento legal deja a los campesinos vulnerables frente a delincuentes mejor armados. Ante esta realidad, Robinson Barcos, teniente político de Victoria del Monte, solicitó rondas a la Policía, mientras que las autoridades judiciales mantienen en instrucción fiscal el caso donde ya hay un detenido y cinco personas vinculadas.